Nuestra Historia

La Corporación Educacional Masónica de Concepción, COEMCO, nació en 1954, por iniciativa de un grupo de miembros de las Logias Masónicas del Valle de Concepción. Su propósito fue proporcionar a las familias de la ciudad una alternativa de educación laica de excelente calidad que incorporara los principios y postulados de la Orden Masónica.

Su proyecto integrador, igualitario y fraterno, se ha destacado en el tiempo por estar a la vanguardia en la metodología educativa; entendiendo que la educación es el principal medio para enfrentar con éxito los desafíos de la sociedad.

El origen de la idea fue del Dr. Ildefonso Garretón Unda, miembro de la Respetable Logia “Paz y Concordia” Nº 13, quien junto a los abogados Humberto Torres Ramírez y René Vergara Vergara plantearon la necesidad de fundar un colegio laico.

Estos visionarios hombres dieron vida a la COEMCO, con el objeto de realizar labores educacionales y culturales, en todos sus niveles contribuyendo a la formación científica, intelectual, moral y física de todo el ciclo vital del hombre; dando vida al Colegio Concepción (particular pagado), el cual abre sus puertas el 14 de marzo de 1955 con un kindergarten y 5 cursos de preparatoria con 164 alumnos, en una casa ubicada en calle Freire N° 1931.

En la actualidad, el Colegio Concepción se encuentra consolidado, y en desarrollo permanente. Cuenta con un nuevo parvulario, rodeada de las imponentes, cómodas y funcionales edificios de aulas de educación básica y media, que mirando las aguas del Bio Bio, albergan a cerca de mil alumnos, distribuidos en 34 cursos.

En 1993 se fundan el Colegio Concepción San Pedro (particular pagado) y el Colegio Técnico Profesional Los Acacios (subvencionado gratuito), y el año 2004 se incorpora el Colegio Concepción Chiguayante (subvencionado con financiamiento compartido). En marzo del año 2012 abrió sus puertas el Colegio Fraternidad (subvencionado con financiamiento compartido).

Con el tiempo la institución ha mantenido inalterables los principios fundacionales que le imprimieron sus fundadores.